Resulta que a mí la pechuga de pollo no me gusta mucho, me resulta incluso desagradable, por alguna extraña razón que no sé explicar. Por ejemplo, aborrezco la típica pechuga a la plancha. Siempre tengo que añadirle algo que le de sabor y que no me haga pensar demasiado en que lo que me estoy comiendo es pollo.
Así que el otro día se me ocurrió esta receta.
Los ingredientes:
-pechugas de pollo
-cebolla
-ajo
-curry en polvo
-hierbabuena fresca
-sal
-harina
Cómo se prepara:
En una sartén antiadherente se hace un sofrito con aceite de oliva, cebolla picada fina y ajo.
Aparte, se pasan por harina las pechugas de pollo crudas.
Se echa medio vaso de agua (y si creemos que es poco se puede ir añadiendo más, poco a poco, para que la salsa no quede "aguada" y no se quede sosa) y se cubre con una tapa. Se deja hervir a fuego muy lento durante unos 10 minutos.
Pasados 10 minutos, se añade la hierbabuena, se deja en el fuego unos 5 minutos más y listo.
Es rápido, superfácil y sabroso :)