Pues es un experimento que he hecho, siguiendo los sabios consejos de mi madre y he de admitir que ¡me ha sorprendido!
La lechuga obviamente no le añade mucho sabor a esta crema de guisantes, lo que sí le añade sin embargo es una textura especial, aterciopelada como diríamos en Italia...
Además, es tan fácil y rápida que cualquiera la puede preparar.
Los ingredientes (cantidades según los gustos de cada cual):
- un trocito de mantequilla
- guisantes (frescos o congelados)
- lechuga
- sal
- pimienta
Cómo se prepara:
Se calienta en una olla la mantequilla, hasta que se deshaga.
Se rehoga unos 2-3 minutos y se añade la lechuga, bien lavada y cortada en trozos grandes.
Se espolvorea con una pizca de pimienta negra y se sirve bien calentita, mejor si con un poco de parmesano rallado por encima.
Buon appetito!
¡Qué pinta que tiene! La probaré, sin dudas.
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